Estudiantes del Colegio Santa Teresa de Ávila de Rosario entregan mantas a pacientes del Hospital de Rengo
- La iniciativa fue desarrollada por estudiantes de Octavo Básico, quienes confeccionaron y tejieron con dedicación mantas de abrigo, las que fueron entregadas en los servicios de Pediatría y Maternidad.
Un gesto que abriga el cuerpo, pero especialmente el corazón, protagonizaron los estudiantes de Octavo Básico del Colegio Santa Teresa de Ávila de Rosario, quienes llegaron hasta el Hospital Ricardo Valenzuela Sáez de Rengo para entregar mantas de abrigo confeccionadas y tejidas por ellos mismos.

La iniciativa, que durante más de seis años ha impulsado la profesora María Opazo junto a sus estudiantes y distintas instituciones y personas de la comunidad, tiene como principal objetivo que estas creaciones lleguen a quienes más las necesitan. En esta oportunidad, las mantas fueron destinadas a pacientes hospitalizados o a sus acompañantes de los servicios de Pediatría y Maternidad del establecimiento.

La actividad contó con la presencia de la directora del Hospital de Rengo, Margarita Yercic Bravo; la jefa de la Oficina de Participación y Gestión de Satisfacción Usuaria, Margarita Correa, la Coordinadora del Voluntariado, la Asistente Social Nicole Moreno y la Presidenta de las Damas de Rojo del Hospital, Liz Olivares.

Durante la entrega, la directora del Hospital de Rengo, Margarita Yercic Bravo, destacó profundamente el gesto de los estudiantes y el trabajo desarrollado por la comunidad educativa. “Agradecemos este bello gesto, que siembra en nuestras futuras generaciones la semilla de la solidaridad. Esto es súper significativo, porque son las nuevas generaciones las que, ojalá, puedan generar el cambio que hoy día necesitamos como sociedad, como seres humanos y como personas, especialmente en nuestra convivencia, en nuestra solidaridad, en nuestra entrega y en la capacidad de empatizar con el otro que a veces está sufriendo o está desvalido”.

La directora agregó que “este tipo de iniciativas representan un importante aprendizaje para los niños y niñas, invitándolos a mantener y multiplicar ese espíritu solidario a medida que crecen”.
En la misma línea, la jefa de la Oficina de Participación y Gestión de Satisfacción Usuaria, Margarita Correa, destacó que “nos recuerda lo importante que es enseñar a los niños la solidaridad, valores y que no todo está en un celular, sino que está en descubrir el nuevo mundo. Especialmente, demostrarles que ayudando a los demás podemos tener las mismas satisfacciones que jugando un juego”.
Desde las Damas de Rojo del Hospital de Rengo. Su presidenta, Liz Olivares manifestó que
“Felicitar a los niños por esta iniciativa de querer ayudar con espíritu solidario y agradecerles también por habernos elegido a nosotras como Damas de Rojo y al Hospital de Rengo. Esa mantita va a abrigar a alguien con mucho cariño, ese mismo cariño que cada niño le puso al confeccionarla”.
Por su parte, la profesora del Colegio Santa Teresa de Ávila de Rosario María Opazo explicó que “esta actividad la llevo realizando más de seis años en la escuela, en donde trabajan varias instituciones conmigo; adultos mayores y los niños también aportan, aprendiendo a coser y aprendiendo a tejer algunos. El objetivo principal es que lleguen las personas más necesitadas de la comunidad. Así que hoy día nos tocó la bendición de venir al hospital y entregarlas a ustedes”.
Jóvenes solidarios
Para los estudiantes, la experiencia no sólo significó aprender una nueva habilidad, sino también compartir y comprender el valor de entregar parte de su tiempo y esfuerzo a otras personas. Celeste Calfín, estudiante de 13 años, indicó que “me gustó harto confeccionar porque me gusta ayudar a la gente y al mismo tiempo me estuve divirtiendo. Mientras confeccionaba, conversaba con mis compañeros y nos divertimos harto, sobre todo con mis dos amigas, Camila y Angelina”.